De la economía productiva a la economía de consultores

Una de las consecuencias más evidentes del contexto económico es la destrucción masiva de puestos de trabajo. El efecto inmediato, además de engrosar las listas de desempleados, es la aparición  de toda una nación de consultores y/o trabajadores freelance. Las empresas destruyen puestos de trabajo fijo y cuando los sustituyen, si pueden, los sustituyen por profesionales autónomos a tiempo parcial. Incluso por horas. Un perfil de profesional del conocimiento (no siempre) que con una conexión

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Identidad digital: no quiero ser una celebrity, sólo normal

Internet ha democratizado la visibilidad personal de millones de usuarios. Gracias a la combinación de diferentes redes y aplicaciones sociales podemos crear y desarrollar nuestra propia identidad digital. A pesar del crecimiento exponencial de usuarios, la presencia y gestión de ‘esa’ identidad suele ser incompleta, incoherente o poco consistente en una mayoría de usuarios. Éstos olvidan o desconocen que también las personas necesitamos una plataforma sobre la que definir y proyectar nuestra propuesta de valor

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17 Reflexiones para reinventarse profesionalmente

1. La mayoría de las personas está profesionalmente desubicadas, por capacidad, potencial e intereses. Los que no corresponden a esta mayoría son los privilegiados (capaces de alinearlo casi todo) y el resto son los caraduras. 2. Cada día que pasas aferrándote a tu trabajo actual, más te costará reinventarte 3. Reinventarse a veces implica empezar desde cero ¿Estás dispuest@? 4. Si eres capaz de explicarle a tu madre a que te dedicas, probablemente tu actividad está en vías de

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Ampliando el Decálogo para contagiar optimismo

En momentos en los que la gestión emocional personal y colectiva es una cuestión de supervivencia, tocaba revisar y ampliar, mi primer Decálogo para contagiar optimismo publicado hace un año. Aquí va la ampliación:  Escucha activa. Sentirse escuchado genera autoestima especialmente cuando nos interesamos de forma sincera y sin ponernos como protagonistas (“¿y qué sentiste?” mejor que “pues lo que me pasa a mí…”). Pensar en global y ayudar en local. No podemos aspirar a

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