Felicitar y fidelizar

Hace tres días fue mi cumpleaños. Efeméride intrascendente para el resto de la humanidad. Personalmente un cumple es un cumple, pero un cumple 2.0 es –digamos- que diferente. Emails, mensajes vía Facebook, Twitter, etc… durante un día se disfruta de un sorprendente nivel de “popularidad”. Un momento efímero de “protagonismo” válido para comprobar uno de los efectos secundarios de publicar la fecha de tu nacimiento en Facebook, ese gran chivato. Nada sorprendente, al fin y

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