Tripulación, silencio y viento de proa

Una amiga me preguntaba cómo definiría mi estado anímico actual. ‘Montaña rusa’, le contesté. Días más tarde, pensándomelo mejor, creo que lo que describiría con más exactitud es ‘navegando con un notable temporal’. Con un intenso viento, a menudo exactamente opuesto al rumbo en que nuestro barco pretende dirigirse como puerto de destino. Sabíamos que no sería un viaje placentero, pero cuando estás en plena travesía compruebas la incomodidad de la experiencia. El viento somete

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