El síndrome Nokia

Hace unos años fui fan de Nokia. Sólo cambiaba de modelo si el siguiente era también de la marca finlandesa. De eso hace un par de móviles, después vino un HTC, uno de los primeros modelos con Android –desesperadamente lento y problemas con su teclado virtual- y por último un iPhone 3GS. No soy un fanboy de Apple, pero no me duelen prendas en admitir que es de lo mejorcito que he probado. Mientras, en

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