La arrogancia es cara, la humildad hay que trabajarla

A orillas del Mediterráneo la arrogancia de Mourinho suena rara, estridente, molesta. Anoche, además de una manita se llevó una lección de filosofía. Lo más inteligente que hizo fue admitir la derrota “Nunca tuvimos opción de ganar” y comportarse como un guerrero. Ese porte que tanto gusta en la capital del reino “Cuando te meten cinco goles no puedes llorar”. No hay dolor. En el Gran Madrid esta victoria habrá dolido y mucho. Por inesperada

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