Sandro Rosell y el Barça 2.0

Ha habido dos momentos especialmente amargos en mi relación con el Barça. El primero fue hace muchos años, en 1986 en la final de Sevilla contra el Steaua de Bucarest. Ese día lloré de rabia y decepción. Juré no volver a llorar nunca más por un partido de fútbol. El segundo episodio lo viví –profesionalmente- en la primavera de 2003 en las elecciones a Can Barça. Una experiencia curtidora en la que descubrí lo emponzoñada

seguir leyendo