Culpar a las marcas de la estupidez humana

En los últimos tiempos, y gracias al auge de la neuroeconomía, nos dicen que los consumidores somos frecuentemente víctimas emocionales en nuestras compras. De entrada hay una primera afirmación de lo más discutible. ¿Por qué tenemos que otorgar a la lógica un estatus más importante que a las emociones? Parece que siempre nos empeñamos en buscar culpables. Me temo que la única culpa es de nuestro sistema de creencias, que sí que está en crisis.

seguir leyendo