Fidelidad 2.0 y cómo medirla

La web es peor que el lineal de yogures en el supermercado. Cada día hay nuevos servicios y productos. Con un exotismo desbordante, acaban por despistar al más listo de los compradores que inevitablemente tiene que sorprenderse ante tal colección de sabores, colores y funcionalidades que podía llegar a tener

seguir leyendo