Se acabó la fiesta, el fin de los intocables

Aunque parezca un contrasentido, estos tiempos de apretarse el cinturón y recortes desesperados, tienen su lado positivo. Se empieza a cuestionar casi todo y algunas posturas abusivas, que hasta el momento tenían bula papal, son puestas bajo el foco crítico de la opinión pública. Empezaré por el final. Ahora descubrimos, con una mezcla de sorpresa y cabreo colectivo, que unos directivos de cajas y bancos, que han tenido que ser rescatados con dinero público (o

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