La segunda gran tomadura de pelo

Leo con enfado -pero sin sorpresa- la noticia de que “las pymes españolas son las más castigadas de Europa por la sequía del crédito”. Según cuenta la noticia, esto se desprende de un “estudio realizado por el Banco Central Europeo (BCE), que señala además que, lejos de mejorar el acceso al crédito, este se ha endurecido todavía más el segundo semestre del 2009. Según el estudio, realizado con encuestas a 5.320 empresas, de las que 1.004 eran españolas, el 25% de las pymes que solicitaron un crédito en España vio su solicitud rechazada por el banco, mientras que otro 28% sólo consiguió un importe inferior al que necesitaba.”

Como escribe D.Badía “La banca no rompe la hucha del BCE”, esto significa que la banca continua a lo suyo. “Está muy bien que la banca consiga grandes beneficios, pero éstos pero éstos deben destinarse a fortalecer sus balances para poder dar más créditos» predica el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet. Pero nada.

El BCE facilita a las entidades toda la liquidez necesaria desde el inicio de la crisis, con el objetivo final de que ese dinero llegue a la economía real. Pero pasa el tiempo (más de dos años y medio) y la banca sigue aprovisionando su propia hucha de emergencia.

Esto significa que prefieren guardar ese dinero, en vez de prestarlo a familias y empresas. Conclusión: si la banca no rompe esta hucha, parece complicado que la economía acelere su marcha e inicie su recuperación.

Primero negaron la crisis. La segunda gran tomadura de pelo es sacar pecho ante el mundo de “nuestro” sistema bancario (‘Zapatero planta cara al pesimismo de Davos) que incluso “ha sido llamado en el Reino Unido hacerse cargo en cierta medida del sistema financiero”.

Nos dedicamos a solucionar el problema de los británicos, pero no el de los españoles. Me encanta. La incapacidad de admitir errores es insólita. Sostenella y no enmendalla. Vendemos como ejemplar el saneamiento del pufo de las cajas de ahorro, mientras asistimos boquiabiertos al reparto millonario de dinero público entre los reinos de taifas de las cajas. Ocupados ahora, en contar el stock de ladrillo sobrante y en cómo repartirse el poder y los privilegios que todavía conservarán después del “saneamiento”.

No sé cuanto acabará el sainete, entre bancos, cajas y políticos…Con los sindicatos como estrellas invitadas. Espero que pronto, porque para cuando acabe no se si quedarán muchas pymes a las que prestar dinero.

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3 comentarios

  1. El otro día oí a Durán i Lleida decir unas palabras sobre la necesidad rabiosa y urgente de fomentar la creación de Pymes en un modelo como el que ha venido haciendo el gobierno de Sarkozy, muy ágil y dinámico, eliminando trabas y con líneas de subvenciones que atajan de raíz las reticencias iniciales. Y lo creí un político muy capaz y sensato. Ojalá este Gobierno se digne a tomar ideas de otros ya que carece de brújula para guiarnos.

  2. No te engañes, hay pasta fluyendo pero el crédito ha ido en un 80% a comprar deuda pública del Estado … El gobierno ha financiado así su gasto despendolado y luego va y critica a la Banca … Hombre, no emitan deuda a saco y verán como la pasta llega a otros sitios!

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