Festival mediático, títeres y falsos líderes

Ayer día 13-D fue un día importante. Además de la llegada de los rigores de invierno, este año había dos acontecimientos que competían en protagonismo: la consulta popular simbólica por la Independencia en algunas poblaciones de Catalunya y La Marató de TV3, un interesante “proyecto solidario impulsado por Televisió de Catalunya y la Fundació La Marató de TV3 y está enfocado a la obtención de recursos económicos para la investigación científica de enfermedades que todavía no tienen cura”.

Algunos sesudos cronistas argumentan que el fenómeno del referéndum no se alimenta tanto de los deseos de independencia, sino sobre todo de las lícitas aspiraciones democráticas. Aspiraciones cuyo caldo de cultivo hay que buscarlos en el ‘malhumor catalán’ después de la sensación generalizada de desprecio a la voluntad popular que ha provocado el bochornoso espectáculo de los recursos contra el Estatut y la interminable espera de la sentencia del Tribunal Constitucional.

Desconfianza y hartazgo de los políticos, y de sus partidos. Personalmente me resulta casi humillante la manipulación ciudadana y el engaño colectivo a que nos intentan someter. Que no solucionen nuestros problemas me parece decepcionante, aunque ya nos hemos acostumbrado. Pero que encima nos creen nuevos problemas, me parece surrealista.

Aquí no hay nadie a salvo. Ningún partido político se salva del esperpéntico espectáculo. Unos por crear el problema, otros por ningunear la voluntad popular y otros por servirse descaradamente de ella.

En mi agnosticismo galopante sólo me llama la atención el festival mediático en reacciones y en no-reacciones que ha provocado el referéndum. Vamos del mesianismo, a la ambigüedad, pasando por los discursos tremendistas que nos advierten de los riesgos de los referéndums, situándonos cada vez más cerca del peligroso Averno.

Los hay que no pueden negar su alma 0.1, como un conocido diputado socialista, que se había quejado de que TV3 pudiera dar cobertura informativa del referéndum ¿temía herir la sensibilidad del espectador?

No se sabe si el mismo diputado sugería suministrar contenido más nutritivo para sus intereses en la tele pública. ¿Quizás alguna butifarrada popular? ¡Ah, no! Hemos gozado con la (pre)inauguración de la línea 9 de metro a cargo del President Montilla. El Molt Horable comparaba la L9 con la ’línea de horizonte de autogobierno’ que marca el Estatut. Palabras y más palabras. Decía Demóstenes que “Las palabras que no van seguidas de los hechos no sirven más que para llevar la desilusión a quienes las escucharon o conocieron”.

En general, creo que necesitamos y merecemos regenerar la clase política con urgencia. Sustituir los intereses partidistas, pero no por una mayor dosis de caradura, incapacidad y ordinariez. Las declaraciones de los políticos, las deliberaciones, los debates amplificados por los medios de comunicación, enardeciendo a tu parroquia y contra tus adversarios reales o ficticios, además de que nunca acaban bien, tampoco solucionan los problemas reales de la gente normal.

El problema es que estos peculiares enfrentamientos, tienen una cantera peligrosamente formidable en el circo futbolero. Y así se ha alumbrado a un personaje con ambiciones políticas. Se trata de Joan Laporta, que ha irrumpido en la escena mediática agitando un discurso recibido por algunos de forma entusiasta y estimulante.

Soy culé, pero este personaje me da grima. Por las formas y por el fondo. Desde hace tiempo. Mucho antes de quedarse en calzoncillos en un aeropuerto o ducharse con Mumm en público. Es uno de esos personajes mesiánicos, salvapatrias, que acaban creyéndose sus propias palabras. Como diría James Joyce “temo esas grandes palabras que nos hacen tan infelices”.

Lo peligroso del caso, es que aparece en un momento en que, beneficiándose de la palanca mediática futbolera, se presente a algo y acabe siendo elegido. Y encima se ha presentado como uno de los líderes pro-referéndum. De verdad, no nos lo merecíamos.

No queremos héroes, tampoco mártires. Queremos gente honrada y capaz. Que lidere, pero con sinceridad y realismo. Quizás preferiría esas palabras de Winston Churchill en un discurso en la Cámara de los Comunes, que inspirándose en una arenga de Garibaldi a sus leales, dijo “No tengo nada que ofrecer, sino sangre, trabajo, sudor y lágrimas”.

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3 respuestas a Festival mediático, títeres y falsos líderes

  1. alfons dijo:

    A Sant Cugat es podia votar… 🙂

  2. Rafael del Barco Carreras dijo:

    ELECCIONES, CONSULTAS O REFERÉNDUM POR LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA.
    EL 30 POR CIENTO.

    Rafael del Barco Carreras

    Hasta el nombre se manipula, y es que cuando se trata de sentimientos encontrados, a las palabras, y hasta los hechos, cada uno les da el significado al que de antemano pretende llegar. Todos contentos, y los más… con mosqueo. Cuesta poco hacer feliz a la gente, lo malo es cuando en la euforia de la felicidad se acaba a garrotazos. Julio II decía que las masas ni de obispos.
    Yo convocaría esas… lo que sea, en Barcelona. Ganarían todos… menos la INDEPENDENCIA, y contando con que el personal está muy cabreado por la crisis. Pero sobre esa CRISIS cabría otro referéndum para centrar sus causas, y los culpables no son otros que LOS DIRIGENTES, incluidos CATALANISTAS de Izquierda y Derecha, que llenándose los bolsillos construyendo para un mercado inexistente han acabado con el ahorro nacional y endeudado el País, Cataluña y España, hasta límites irracionales. ¿Y cómo se partiría esa factura?… porque que pague Madrid, ya sucede, pero que pueda pagar hasta que se amortice el inmenso desaguisado, es harina de otro costal. Europa se está cansando de inyectar inútiles euros que acaban en circuitos, blancos y negros, no productivos, aguantando una situación insostenible, de quiebra, o “corralito”, si no existiera el euro.
    De convocarse, se deberían convocar ELECCIONES o REFERÉNDUM para abrir la DEMOCRACIA, primarias y listas abiertas, limpiando el campo, y acabando con el “atado y bien atado”, convertido en el coto para unos conciliábulos de política y negocios inexpugnables, LOS CULPABLES. Cuanto menos se conseguiría una realidad política DEMOCRÁTICA donde sentimientos e ideas compitieran sin tapujos.
    Los independentistas están contentos, como en todas las elecciones siempre ganan todos. “Después de la Independencia entramos en EUROPA Y EL EURO, y Cataluña el Paraíso o Jardín de las Delicias”. “Pero oiga que si en la Cataluña Profunda solo han votado el 30 %… eso significa que a los demás ese paraíso no nos interesa”. Silencio… y vuelta a empezar lo que se inició en mi ciudad (nacimiento circunstancias de una guerra), Manresa, adelantado el siglo XIX, y cuyo techo, es el que es… máximo un 30%, la “SEBA”.

  3. Esther Gómez dijo:

    Creo que primero deberíamos barrer en nuestra propia casa. Por qué ante el estatut los políticos catalanes no son capaces de unirse para hacer un frente común? Antes que el referendum del pasado domingo, creo que sería más inteligente llevar una estrategia no separatista sino que haga evidente nuestra situación al resto de España. Y con una política catalana unida, haría más efecto. Y no cada uno por su lado. Eso es lo que nos mata y lo que impedirá que no lleguemos a buen puerto.

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