Aprendiendo de las olas y los surfistas

No soy surfista y tampoco pretende parecerlo. Esto no evita que admire su plasticidad, la espectacularidad de su práctica desde incluso antes de los tiempos de la mítica película “Le llaman Bodhi” protagonizada por los entonces casi desconocidos Patrick Swayze y Keanu Reeves.

Que nadie se asuste, no me he convertido en un adicto a la adrenalina, ni tampoco tengo intención de comprarme una tabla, pero hay elementos interesantes del especial credo particular de los surfistas (del libro «Si no está roto, rómpalo» -gracias a la referencia de Mertxe-), inspiradores para el momento en que vivimos.

Sienten pasión por las olas. Les gusta buscar el límite. “Combinar capacidad y preparación con resolución y el atrevimiento los lleva continuamente a ensayar nuevos movimientos e ir en busca de olas más grandes y recorridos más largos”.

Instalados en el cambio. “El surfista sabe que no existen dos olas iguales, tantea cada ola y cabalga en cada una de manera diferente”. La vida a veces nos exige ir más allá de donde hemos llegado.

Siempre hay revolcones. “Hay que estar dispuesto a comer arena antes del almuerzo”. “Hay que dar la bienvenida a lo inesperado y sacan lecciones de los revolcones». No hay que preocuparse si algún día la vida te da revolcones, aprendamos de ello y sigamos adelante.

Respeto por los desafíos. “El surfista respeta el poder y aprecia la grandeza del mar, por ello jamás lo ignora ni le da la espalda”. Jamás le demos la espalda a los desafíos de la vida. Hay muchas posibilidades y oportunidades.

Hay que estar pendiente del horizonte. “Atento a la ola que está cerca y a la vez observar la próxima. El riesgo es mirar hacia dentro sin levantar la vista. Hay un horizonte aún más amplio por conquistar”.

Anticipación. Hay que moverse, antes de que te muevan. “Una ola grande, como sucede con los cambios, se mueve con tanta rapidez que si uno espera demasiado tiempo ella pasará sobre uno y lo dejará luchando contra la corriente”. Mucha intuición y discernimiento para saber cuando y cómo moverme.

Compartir nos hace mejores. Los surfistas tienen una regla fundamental: “¡Jamás practiques surf solo! Por seguridad, por intercambio de conocimiento y por tener con quién conversar mientras aparece la ola”. Esto es demasiado complejo para ir sólo por la vida.

Y creo que estamos justo al inicio de una buena temporada de olas. Yo de tí, iría preparando la tabla

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5 respuestas a Aprendiendo de las olas y los surfistas

  1. Karina Rodriguez dijo:

    Como surfista te digo que en adicion somos disciplinados, las buenas olas se toman entre las 5:30 y 7:00am, asi que hay que madrugar para estar en el mar listo para la aventura del dia!

    Un abrazo desde el Caribe…

    Karina

  2. Trina Milan dijo:

    M’acabo de comprar una taula de surf aquesta setmana…res és casual..

  3. Albert Garcia Pujadas dijo:

    @Karina,

    No sabía de tu «condición surfer», pero todo encaja 😉

    gracias por la aportación. Un abrazo

  4. Albert Garcia Pujadas dijo:

    @Trina,

    …i casualitat?

    😉

  5. Trina Milan dijo:

    tampoc…;)

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