Sigue la penitencia, ahora las rebajas

Cuando todavía estoy reponiéndome de algún leve exceso (cada vez menos afortunadamente) de la Navidad, ya tenemos ante nosotros otras rebajas –épicas diría- especialmente para ellas.

El martilleo de los medios de comunicación, pasando el inevitable video de la estampida en las puertas de unos grandes almacenes, la gente (supongo que en otro contexto debe ser normal) perdiendo las formas y lanzándose a la caza de la ganga. Todo esto aderezado con alguna entrevista a un par de víctimas, quizás caiga una breve a algún responsable de tienda, alguna asociación de comerciantes,…

Hasta el 50% de descuento, rezan grandes avisos en los escaparates de las tiendas, aunque luego dentro el tema nunca es exactamente así…

Este año lo experimenté en primera persona, en vivo y en directo. Fui, mejor dicho me atreví, a salir a comprar unos zapatos a mi hijo Eric. Vaya por delante que odio comprar zapatos (aunque mi hijo es todavía peor).

El resultado fue descorazonador. Entramos en cuatro tiendas. En la única que había la (maldita)marca, y más o menos el modelo que quería mi hijo, como era de esperar, no tenían su número. En la que aparentemente tenían de todo… me sentí transparente. Me ignoraron. Quizás mi aspecto de padre asqueado en busca de los zapatos (imposibles) para mi hijo era poco estimulante. A mi alrededor mujeres de todas las edades en plena faena… Un paisaje aterrador. Huimos.

Finalmente y después de haber malgastado una hora, volvimos a casa. Entre mi hijo y yo habíamos concluido que no era un día propicio y que ya habría tiempo. Más adelante, quizás, no sé….

Es que ir de rebajas el primer día, es peor que ir a Ikea un sábado por la tarde. Eso, un castigo que ya no recordaba y que tardaré en repetir.

Y de plaga bíblica se podría cualificar lo que estamos soportando y lo que todavía nos queda por aguantar. Después de la campaña navideña con los habituales abusos publicitarios (sólo en España se emitieron 40.000 anuncios de colonias durante el pasado diciembre), entramos ahora en las rebajas y después -en España- empalmaremos inmediatamente con el inicio de la campaña electoral…

Ánimo y paciencia, ya queda menos.

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2 comentarios

  1. Hacía tiempo que no leía un post con el que estuviera más de acuerdo.
    Hace tiempo que soy bastante «objetor» en esto de ir de tiendas a comprar ropa … Siempre he creido que esa gente haciedo cola en la puerta del corte inglés ( por qué siempre sale en la tele el corte inglés?) son extras.
    Y hay dos cosas que no soporto en la tele :
    1. losanuncios de colonias
    2. a los tipos de la ocu o similares repetiendo todos los años lo mismo sobre las rebajas como si la gente fuera idiota . de verdad … hace falta?

    ( bien pensado hay muchas más cosas que no soporto de la tele. lo voy a dejar para un futuro post : diez razones para no encender la tele)

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