¿Error divino?

¿Error divino de Apple o simplemente patinazo? No hay excusa, ni justificación posible. Con la presentación del iPod Touch de la semana pasada, ha demostrado ser experta en romper las reglas habituales de mercado. Para bien y para mal. Lo ha demostrado sobradamente.

Primero con el lanzamiento del híbrido entre el iPhone y el iPod. Segundo por modificar el precio del recién lanzado iPhone, rebajándolo “sólo” un tercio su precio de inicio… Ante la sorpresa general, especialmente de los afortunados compradores del admirado iPhone. No sé sabe si adquirido con el privilegio adicional de hago_cola_para_ser_el_primero en pagar un tercio de más o fue sin colas.

Disculpa la ironía, pero creo que no se puede tomar el pelo de esta manera a tus fieles seguidores.

Es meritoria la capacidad de mejorar un producto pocos meses después de un sonado lanzamiento. Pero es ligeramente sonrojante intentar justificarse echando mano de los tópicos del sector “la industria informática es así” (Steve Jobs dixit).

Pero ¿No se habían rebautizado como “Apple” a secas? Gesto inequívoco –la renuncia al apellido “computer”- de una etapa superada, la de la industria informática clásica. Muestra evidente de querer ser diferente, mejor y el más cool de todos.

Cuestiones semánticas aparte, sorprende la falta de planificación comercial, la improvisación. ¿Hay otra explicación posible?

Sobre la solución….Sólo pensar el desaguisado operativo que supone compensar con 100 dólares a los damnificados por la rebaja de precio, a uno se le quita el sueño.

No obstante y a favor de Steve Jobs, reconforta ver a todo un líder perfeccionista y exigente como él, bajando arrepentido al barro. Pidiendo disculpas y ofreciendo un sacrificio, a modo de corona de espinas y silicio público, a los sufridos compradores del iPhone.

Previsiblemente habrá conseguido ablandar el corazón de sus acólitos seguidores. Incluso, puede que hoy, sean más fieles y más convencidos que hace unos días. Puede que incluso hayan interpretado el episodio como una forma de auto castigo y penitencia. Ocasión única para demostrar su devoción incondicional a la marca y a su Mesías.

A todo esto, queda por averiguar si también se lo perdonarán los no-fanáticos. Aquello que en un momento de debilidad, mordieron la manzana prohibida y se hicieron con un flamante iPhone

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2 comentarios

  1. Hola Albert, gracies per la visita al meu blog. Al respecto del iPhone, un par de comentarios.

    Me pregunto si Apple, cada vez mas basa su marca en la personalidad de Jobs. En tal caso una insensatez como la que ha hecho, maltratando a los earlyadopters, a la parroquia mas integrista, hasta puede llegar a fortalecer la marca de genio de lo divino y lo humano de Jobs. En definitiva, el «Be hungry, be foolish».

    Por otro lado, parroquias aparte, mi primera reaccion en conocer la noticia fue coger el coche irme a la Apple store de San Francisco y comprarme un iPhone.

    Aqui podriamos meternos a elucubrar y hacer una segmentacion de mercado basada en la «Apple-dependencia». Es decir por un lado tenemos los Apple dependientes, a quien puedes llegar a maltratar puesto que la relacion es claramente de dependencia emocional, un poco masoca, y los «Apple-autonomos», que basan sus decisiones en un analisis mas racional. Pero esto como he dicho solo es elucubrar.

    Aun es pronto para saber que sera del iPhone, el tiempo dira.

    Un saludo
    alex

    theandorran.blogspot.com

  2. gracias por el comentario Alex.

    Seguro que la incorporación de nuevos consumidores a la comunidad Apple (en gran medida por «culpa» del iPod), habrá provocado la aparición de nuevos segmentos… probablemente con expectativas y exigencias distintas a las habituales

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