TV pública: fútbol, F1… ¿para qué?

En pleno fervor ‘Champions’ ponerse a criticar la retransmisión de un partido de fútbol es una excelente manera de nadar contracorriente.

Hace pocos días la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) aprobó los presupuestos provisionales, en el que se repercute un nuevo recorte de la aportación del Gobierno. El tijeretazo global será del 17% y conllevará un recorte del 18% en la partida de personal. Para ponerlo en contexto conviene apuntar que el 32% del presupuesto de la cadena pública catalana es para pagar nóminas. En TVE representa el 24%, la BBC el 29%, Antena3 el 15,4% y Telecinco el 10,5%.

El presupuesto total previsto para los medios de la CCMA, incluyendo la publicidad y la venta de servicios, queda fijado en 295,9 millones. La aportación de las arcas públicas será de 225 millones de euros, es decir, un 14% menos que el año pasado.

Evidentemente los trabajadores de TV3 pusieron el grito en el cielo. Puede que su chollo esté a punto de finalizar, no en vano el coste medio anual de trabajador de TV3 es de 62.000€, lo que implica un salario anual bruto de medio de 50.000€. Sueldazos imposibles de encontrar en el panorama actual… especialmente en el sector audiovisual.

Aparte de la bicoca salarial, está la ONG Barça. Extensible a todo el universo futbolero. La sinrazón de mantener la burbuja del fútbol a costa de las arcas públicas. Empezando por patrocinios extravagantes o la  compra de derechos de retransmisión de partidos, cuyo interés público (traducción moderna del panem et circenses) ya no cuela. Especialmente cuando estás cerrando hospitales, dejando de pagar servicios a la ayuda a la dependencia o comedores sociales. Si Tele5 quiere arriesgar su rentabilidad para quedarse con la Champions, es su problema. Que lo haga TVE o TV3, es ‘nuestro’ problema.

Y qué me dices de la retransmisión de la F1? ¿También es interés público? En el año 2011 la F1 costó, derechos aparte, 11 millones de  euros.

¿No sería más fiel a su propósito si incrementara la producción propia? O los canales de mayor servicio público (3XL como canal juvenil) o incluso el apoyo a los proyectos de producción audiovisual con vocación internacional?

En 2012 CCMA generó un déficit de 12 millones de euros. Y ni así son capaces de realizar la reestructuración necesaria. Como tampoco los anteriores Governs de la Generalitat. Ninguno se ha atrevido a poner orden en su gestión, solo han sido capaces de seguir engordando el desastre económico.

TV3 tiene futuro siempre que se adapte a la realidad. La excepcionalidad cultural no es un cheque en blanco. Esto implica realizar un producto interesante e independiente, lejos del dictado de los políticos de turno, pensado y/o adaptado al ecosistema digital, que busque el equilibrio entre sostenibilidad económica y evitar la competencia desleal. Requerimientos exigentes pero no imposibles.

Curiosamente TV3 tiene profesionales muy capaces, especialmente en el área digital del asunto, que paradójicamente son los peor pagados.

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Una respuesta a TV pública: fútbol, F1… ¿para qué?

  1. Me gusta tu reflexión porque la combina con la cuestión de las minorías y la excepcionalidad cultural y linguística. Al final, todas las televisiones públicas están sometidas a lo que yo llamo target=_blanksu paradoja: la imposibilidad de conciliar notoriedad con la atención a las minorías.
    La mayor dificultad para pensar sobre la televisión pública proviene de la memoria del pasado: esas grandes estructuras que producían contenidos sin importar demasiado la audiencia porque estaba garantizada en un entorno de escasez. Así se producía sin importar la audiencia dando (más) libertad creativa en el sentido de asumir mayores riesgos. Mucha gente cree y quiere que esa capacidad se mantenga y cuesta imaginar que los resultados pueden ser los mismos o similares sin que haya quwe hacer las cosas como en el siglo XX.
    La desmasificación que supone lo que llamamos sociedad red supone un problema muy serio para esas estructuras que, efectivamente, siempre han tenido rasgos de privilegio para sus empleados, mimados por todos los estados incapaces a su vez de modificar sus status al ser siempre acumultivas las condiciones y siendo capaces de déficits inacabables.
    Lo minoritario y de riesgo hoy se produce para nichos o en entornos periféricos. Lo demás, lo está produciendo el mercado: desde un punto de vista de contribuyente, ver que se emite el mismo fútbol o la misma formula1 en dos cadenas con la única diferencia del idioma – por muy valorado que sea esto – sólo puede conducir a la reflexión, especialmente del otro punto difícilisimo con el que se trata ala televisión pública: el coste de oportunidad. Es decir, qué haríamos con el dinero si no hubiera que gastarlo en tener cosas que el mercado ya da por sí mismo.

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